¡Qué maravilla! A nuestros alumnos andaluces de quinto y sexto de primaria de centros públicos ya les están llegando sus nuevos ordenadores portátiles por gentiliza de la administración. Esta remesa de nuevo material estaba planteada en principio para los chavales de quinto por parte del gobierno central, pero la administración andaluza se adelanta “a doble velocidad” y también se los hace llegar a los de sexto. En total serán más de ciento setenta y tres mil los alumnos que tendrán su portátil gratuito para que se adapten a esta nueva sociedad de la informática veloz.

Lástima que no se estén dando tanta prisa en arreglar y solventar otras carencias bastante más apremiantes.

Nos encontramos ahora con chavales que fardarán de su nuevo portátil y que irán a clase con un casco para que no se les caiga nada del techo. No me lo estoy inventado. En Tarifa, en el colegio “Virgen de La Luz”, hace poco los alumnos se pusieron de manera “simbólica” unos cascos y no precisamente como los auriculares para el ordenador, para protestar por las deficiencias de su centro escolar. La imagen fue llamativa pero el problema de fondo no causa ninguna sonrisa. ¿Cómo es posible que no se priorice en la educación? ¿Cómo no se dan cuenta los responsables políticos de que es mejor que tengan una aulas decentes y otro tipo de servicios más demandados que un ordenador?

Lógicamente quien esté entendiendo que estoy en contra de estas nuevas herramientas no me está entendiendo. Está claro que los chavales están ya familiarizados con los ordenadores desde que empiezan a aprender a sentarse en la silla del aula y está bien que sigan entendiendo que estos aparatos son y deberán ser parte ya de su vida para siempre. Pero LO PRIMERO ES LO PRIMERO.

En el colegio “Aljibe” de Jimena realizaron este pasado mes de Enero una protesta a las puertas del centro con pancartas en las que se podía leer “Por nuestra educación” y “No más engaños”. ¿Saben para qué o por qué? Pues para pedir artículos o servicios de lujo al parecer porque no los tienen. Me refiero a un aula matinal, un comedor (fíjense que locura) y ¡ah!, un aula de informática. Así que el ordenador aunque no les tocara, está claro que no les va a tocar, ¿o sí?. Igual con el tiempo los críos siguen sin comedor y aula matinal, pero les regalan un ordenador para que se entretengan cuando están en casa a primera hora o comiendo.

¿Les parece lógico o es que me quejo de una situación increíble? No sé si a veces no se dan cuenta o se ríen del ciudadano. Quiero pensar que no es así, pero no se puede recorrer el camino llegando a la meta nada más empezar. Y más cuando desde la esfera política se vende este tema, el de los ordenadores como un instrumento que contribuye a crear un sistema educativo de calidad. Desde luego, sería de calidad si tuvieran ojos en la cara, aunque supongo que los políticos también tendrán hijos y estarán preocupados por los mismos temas que cualquier padre o madre. Si es que, como supongo también, les llevan a los colegios públicos como muchos de nosotros.

Pónganles su comedor, su aula matinal, arreglénles las calefacciones a los centros donde los chavales tiritan, píntenles las paredes, arréglenles los servicios, que en algunos centros escolares dan verguenza, eviten que se desprendan trozos de techo por las humedades, hagan ocupar las plazas de los profesores necesarios, de los monitores de apoyo necesarios,…. ¡EMPIECEN POR EL PRINCIPIO, POR FAVOR!, porque puede dar la impresión de que somos Europa pero no lo somos cuando vea a chavales yendo a clase con casco. Algo chirría aquí y hace daño en los oídos. Porque no es lógico que el día de mañana, los chavales que se colocaron los cascos tengan que dejárselos mientras teclean su ordenador portátil en clase. Esa foto, no tendría precio.

Hacer un comentario